Ingrit Valencia y la generación que le abrió la puerta al boxeo femenino
La medallista olímpica de Río marcó el camino de un boxeo femenino colombiano que hoy compite en prácticamente todas las categorías.
Por La redacción ·
El boxeo femenino recién apareció en el programa olímpico en Londres 2012. Cuatro años después, en Río, Ingrit Valencia subió al podio y le puso nombre colombiano a una disciplina que en el país tenía muy poca estructura.
Lo que cambia una medalla
El efecto de un podio olímpico en un deporte pequeño es medible: llegan recursos, se abren categorías en los torneos nacionales y aparecen niñas en los gimnasios de barrio que antes no entraban. En el boxeo femenino colombiano ese salto se dio después de 2016.
Hoy Colombia presenta boxeadoras en casi todas las divisiones de los torneos continentales, algo que hace quince años habría sido impensable.
Lo que sigue faltando
La brecha ya no está tanto en el talento como en el sostén: becas que se cortan entre ciclos, entrenadoras que escasean y un circuito profesional femenino que en Colombia prácticamente no existe. La carrera sigue dependiendo demasiado de aguantar hasta los siguientes Juegos.